Mujeres y disidencias representan el 75,8% de los cargos vinculados a las unidades de extensión, pero el 83% son cargos de iniciación
La Revista Universidad y Territorio de la Universidad de Santiago de Chile publicó el artículo “Gestión académica de la extensión crítica en clave feminista”, elaborado por docentes de la Unidad Regional de Extensión del Cenur Litoral Norte. En el texto se analizan los procesos de precarización y feminización que transversaliza a las unidades de extensión.
El artículo debate sobre la gestión académica de la extensión, como una tarea inherente a la promoción, pero que su valorización no condice su relevancia para el desarrollo ético, político y comprometido con la extensión crítica.
Como parte de su lógica argumentantiva, las autoras desarrollaron el capítulo “Cultura organizacional y feminización de la función de extensión”, para el que toman los aportes de Colacci y Filippi (2020), y su profundización por Tommasino y Correa (2023), quienes vinculan la extensión crítica con la epistemología feminista, al exponer cómo esta función aparece fuertemente feminizada y asociada a tareas históricamente desvalorizadas.
Asimismo, en el artículo se expone cómo la situación de concentración de cargos docentes en grados de iniciación en la Udelar, caracterizados por menor remuneración y mayor precarización, se intensifica en las unidades de extensión en las que se observa un aumento sostenido de la participación de mujeres y disidencias. Este indicador revela que la precariedad afecta de manera diferencial a estos sectores, en un contexto atravesado también por la segregación vertical en la carrera académica.
El análisis propone desnaturalizar estas dinámicas, al vincularlas con la división sexual del trabajo y con la invisibilización de tareas asociadas al cuidado, la afectividad y el sostenimiento de procesos colectivos. Estas prácticas, centrales en la extensión, entran en tensión con una cultura universitaria orientada a la productividad y la competencia. Desde perspectivas feministas, se plantea que esta invisibilización responde a estructuras más amplias que sostienen el orden social, reproduciendo desigualdades también en el ámbito académico. En este marco, se introduce el concepto de “inercia heterocispatriarcal” de Gisela Gamberini (2019) para dar cuenta de cómo la pretendida neutralidad institucional encubre la reproducción de jerarquías y estereotipos.
Por otra parte, se destaca la relevancia de las disputas micropolíticas y del “locus de enunciación” (Silvia Rivera Cusicanqui, 2010) en la producción y validación del conocimiento, y señalan cómo ciertas voces adquieren mayor legitimidad que otras.
Finalmente, se propone feminizar la extensión crítica como horizonte político y epistemológico, al incorporar una reflexión sobre las masculinidades y promoviendo transformaciones que contribuyan a revertir las desigualdades persistentes en la universidad.

Ver artículo completo: https://www.revistas.usach.cl/ojs/index.php/rut/article/view/7794/26006521











