Visitante ESCALA Juliana Díaz Lozano: “La universidad tiene que poner sus saberes a disposición de la sociedad sin reemplazar la voz de los territorios”

La investigadora y docente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Juliana Díaz Lozano, visitó la Universidad de la República (Udelar) en el marco del Programa ESCALA de la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM). Durante su estadía conoció experiencias de trabajo territorial desarrolladas por la Udelar e intercambió con docentes y estudiantes.

Díaz es licenciada y profesora en Comunicación y doctora en Ciencias Sociales por la UNLP, y está especializada en estudios de género, cuidados y políticas públicas. Su trayectoria académica se ha centrado en el análisis de las desigualdades de género, la participación política de mujeres de sectores populares y las condiciones laborales de las trabajadoras remuneradas del cuidado.

Actualmente desarrolla una investigación sobre trabajadoras domésticas remuneradas y políticas públicas, que busca comprender las condiciones laborales de quienes realizan tareas de limpieza y cuidados a cambio de un salario, uno de los sectores históricamente más precarizados del empleo femenino. La investigadora señaló que muchas de las políticas públicas diseñadas para estas trabajadoras no contemplan las complejidades de sus trayectorias laborales y terminan desconociendo las estrategias cotidianas que despliegan para sostener sus ingresos.

“La precarización laboral es una mecánica muy perversa”, afirmó y explicó que, en numerosos casos, las trabajadoras optan por desempeñarse en varios hogares durante pocas horas antes que formalizar una relación laboral única, ya que la registración no siempre implica una mejora efectiva de sus condiciones de vida.

La investigadora sostuvo que la discusión sobre derechos laborales requiere comprender esas contradicciones y evitar respuestas simplificadas. Por esa razón, su proyecto busca construirse junto a los sindicatos del sector y no únicamente desde los ámbitos académicos. “La idea es avanzar en una coconstrucción de conocimiento con ellas, pensando cuáles serían realmente las políticas que permitan mejores condiciones de vida y menos explotación de su tiempo de trabajo”, explicó.

Uno de los aspectos que Díaz destacó de su visita a Uruguay fue la posibilidad de conocer experiencias de extensión universitaria desarrolladas por la Udelar y, particularmente, el trabajo sostenido en distintos territorios.

Según señaló, la permanencia institucional constituye una diferencia significativa respecto de muchas experiencias que conoce en Argentina, donde los proyectos suelen depender de convocatorias temporales y financiamientos limitados.

“Somos muchas y muchos quienes estamos trabajando con salarios muy bajos en la actualidad, o incluso esperando salarios”, explicó. Según relató, cientos de investigadores e investigadoras que ingresaron al sistema científico nacional aún aguardan la asignación de recursos que permita concretar sus designaciones. “Los tiempos de los territorios son distintos a los tiempos académicos”, sostuvo.
Para la docente, la universidad no debe entenderse como una institución externa que llega a los territorios para explicarles a las comunidades cómo resolver sus problemas. Por el contrario, considera que forma parte de esas realidades y que el conocimiento se construye en interacción con quienes habitan esos espacios.

“La universidad no puede pensarse como si estuviera arriba y el territorio abajo”, afirmó. “No es que la universidad viene a contar lo que hay que hacer. Aprendemos en relación con los movimientos sociales y con las organizaciones de las que también formamos parte”. En ese sentido, valoró especialmente las discusiones que cuestionan los “mecanismos extractivos” en la investigación social y promueven formas más colaborativas de producción de conocimiento. “Lo que estamos tratando de hacer es construir conocimiento que sirva realmente para la sociedad”, señaló.

Sobre su participación en el programa de movilidad de AUGM, la docente destacó la oportunidad de conocer experiencias de trabajo territorial desarrolladas por la Udelar, así como los conflictos y desafíos presentes en las comunidades donde la universidad desarrolla actividades de enseñanza, investigación y extensión.

También valoró la posibilidad de compartir las experiencias y dificultades que atraviesa actualmente el sistema universitario y científico argentino. “Poder traer este contexto real también es importante”, señaló. “A veces uno podría hablar solamente de líneas de investigación, pero es muy difícil pensar la universidad sin pensar el contexto donde pisan nuestros pies”.

“Me parece impresionante el trabajo de extensión que se desarrolla en Uruguay”, afirmó Díaz. “Poder verlo en un mapa y ver cómo la universidad busca estar presente en distintos territorios, me pareció bárbaro”. Asimismo, la investigadora señaló que si bien el aporte de la universidad puede ser “sistematizar experiencias, generar insumos para los debates y acercar aprendizajes de otros lugares”, recordó que “las condiciones reales de vida las conocen quienes las viven”.

Scroll al inicio