El pasado 23 de mayo de 2022 se fue de viaje el Negro Felipe, Doctor en Veterinaria, que como estudiante, docente y egresado universitario, desplegó una vasta trayectoria en la tarea de construir una universidad al servicio del pueblo, como le gustaba decir a Pablo Carlevaro. Cabe destacar especialmente al compañero desde este sitio, pues entre los espacios en los que se lo vio transitar, aportando desde la fina pupila política, la sensibilidad popular y la disposición permanente al diálogo, fue en la Comisión Sectorial de Extensión y Actividades en el Medio de la Udelar. Allí se desempeñó como delegado del Orden Egresados desde 1994 a 2004, siendo un referente fundamental para varias generaciones de universitarios. Lo que sigue es una semblanza de uno de sus compañeros y amigos de ruta más cercanos, Ricardo de Izaguirre, que transcribimos a manera de homenaje al entrañable Negro. ¡Hasta siempre!

Felipe Goiriena: Por el Dr. Ricardo de Izaguirre

Cuando ingresé a Facultad, en la selección de futbol que competía en el campeonato Universitario había un marcador de melena negra medio aindiado que jugaba descalzo, por allí no pasaba nadie, desplegaba una energía exuberante, no daba una pelota por perdida y si por una de esas era superado salía en su persecución emitiendo un alarido que asustaba a los contrincantes. Era El Negro Felipe, venido de Tacuarembó. A través de su militancia en la AEV y como Consejero propiciaron fuertes cambios en nuestra Casa de estudios a la que enriquecieron a través de Cátedras Libres y de otros instrumentos en busca de la excelencia en nuestra formación.
Más adelante lo encontré como Consejero por el orden profesional. Con el mismo énfasis en la construcción de un centro de estudios de primera.
Se integró al equipo de extensión que con excelente visión, Wilson Ferreira planificara para completar la tarea de investigación del MGAP, luego en el servicio de extensión de Conaprole, y después de un pasaje por ese servicio en Caprolet, llegó al Grupo Cardal.
Dado su visión de que el destinatario final de toda tarea universitaria debía confluir en el desarrollo humano y en especial el de las familias de nuestro campo, acogió con entusiasmo el concepto impulsado por el Dr. Marcos Podestá de Asistencia Continua Integral que entendía al conocimiento universitario integrando al mundo animal con el ambiental y el social como un todo armónico sobre el cual confluían todas las profesiones.
El calor de su hogar, abierto siempre, nos recibía para amalgamar inquietudes y esperanza. Al entrar en la casa de Felipe y Mirta, siempre abierta a los que llegábamos necesitados de arropar nuestras búsquedas, te recibía una oración de San Agustín colgada en la pared, entre telares e imágenes que nos envolvían en el clima acogedor del hogar. Más adentro la estufa prendida y el mate pronto a ser compartido, luego el jardín. Cada árbol cada planta tenía su historia
Dios
Concedeme la Serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar
Valor para cambiar las cosas que puedo cambiar
Y la Sabiduría para conocer la diferencia
Para Felipe la quietud no estaba en su esencia, en continua actividad de ayuda, le sobraba el Valor de la entrega en la construcción de un mundo justo, solidario y libre.
Nuestra Facultad lo vuelve a recibir ya con una enorme experiencia de trabajo con nuestras familias rurales, para integrarse al equipo de Extensión, en el cual se entregó con el mismo entusiasmo y entrega que lo caracterizaba
Desde sus comienzos fue un Integrante entusiasta del Centro Veterinario de Florida. Los estudiantes que llegaron procurando su formación y los colegas recién recibidos contaron con su solidaridad en todas las circunstancias. Para los que tuvimos la oportunidad de ser sus compañeros de trabajo y transitar, junto a su humildad, en la humana profesión de luchar por un mundo más justo, su testimonio significa, además de una ineludible referencia, un enorme privilegio que nos regaló la profesión.
Si lo tuviéramos que definir a Felipe por su actitud y compromiso para con las causas de la gente, diríamos que fue un militante de la vida.