La Udelar proyecta un nodo de articulación territorial en Casavalle para fortalecer su inserción comunitaria

La Universidad de la República (Udelar), a través del Prorrectorado de Extensión y Programas Integrales, avanza en la propuesta de creación de un Nodo de Articulación Territorial (NAT) en Casavalle, que buscará consolidar, coordinar y potenciar el trabajo universitario en uno de los territorios donde históricamente ha desarrollado múltiples experiencias de enseñanza, investigación y extensión.

El debate convocó a representantes de las unidades de extensión de los distintos servicios, quienes se reunieron a finales de marzo en el Campus Luisi Janicki para conocer e intercambiar los detalles de la propuesta. 

El documento presentado reconoce como antecedente central el trabajo de la Mesa Udelar en Casavalle, constituida en 2022, un espacio colectivo que articuló esfuerzos en el territorio, y toma como referencia el recorte territorial del Plan Cuenca Casavalle, impulsado por la Intendencia de Montevideo. En ese sentido, el docente Felipe Stevenazzi, uno de los integrantes de la iniciativa, subrayó que el documento no pretende un “ánimo refundador”. Por el contrario, explicó que procura “reconocer los antecedentes y la historicidad” del trabajo desarrollado, así como aportar a una mayor articulación interinstitucional. 

En su intervención, destacó la importancia de asumir la complejidad del territorio: “Estamos insertándonos en una trama bien compleja de instituciones, de actores diferentes, con intereses en algunos casos contrapuestos”, señaló, al tiempo que enfatizó la necesidad de promover una participación comunitaria lo más amplia posible, aun reconociendo sus dificultades. 

Uno de los principales diagnósticos que fundamenta la propuesta es la fragmentación de las intervenciones universitarias en Casavalle. Si bien la Udelar ha desplegado diversas iniciativas en el territorio a lo largo del tiempo, estas no siempre han contado con espacios sistemáticos de coordinación e intercambio que permitan potenciar su impacto. El futuro NAT se plantea, precisamente, como una herramienta para superar esa dispersión, y generar un ámbito de articulación, planificación y desarrollo del trabajo universitario en diálogo con políticas públicas de escala municipal, departamental y nacional.

El Nodo se concibe como un espacio amplio de encuentro y diálogo entre la Universidad y los actores del territorio, que incluye tanto instituciones públicas y privadas como organizaciones sociales, sindicales y comunitarias. Su diseño organizativo se estructura en tres componentes principales: la Mesa de Articulación Territorial, los Grupos Motores Temáticos y un Equipo Dinamizador.

La Mesa de Articulación Territorial Casavalle está integrada por representantes de los distintos servicios universitarios, con el objetivo de funcionar como nexo entre estos y el territorio. Entre sus cometidos se encuentra el seguimiento del trabajo desarrollado, la definición de agendas y la articulación con otros espacios institucionales, como las comisiones del Plan Cuenca Casavalle. Se prevé que esta Mesa mantenga reuniones plenarias periódicas y reciba informes del Equipo Dinamizador.

Por su parte, los Grupos Motores Temáticos se proponen como ámbitos de trabajo interdisciplinario e interactoral, organizados en torno a tres grandes ejes: convivencia, vivienda y hábitat; salud, producción y alimentación; y educación, trabajo y cultura. Estos grupos no solo integrarán a docentes y estudiantes, sino también a actores comunitarios, en línea con una perspectiva de integralidad que busca articular saberes académicos y conocimientos situados.

El docente Humberto Tommasino, enfatizó la relevancia de esta dimensión participativa. Según planteó, los grupos motores deberían estar conformados por “grupos mixtos” que incluyan referentes de la comunidad, de modo de favorecer procesos de co-construcción de las propuestas. “Siempre es mucho más fértil que la pensemos en conjunto con actores del territorio que como grupo docente o de estudiantes”, afirmó, al tiempo que advirtió que las líneas de trabajo no deben definirse previamente, sino también en función de las demandas que emerjan del territorio.

El tercer componente es el Equipo Dinamizador, integrado inicialmente por tres docentes con alta dedicación horaria, cuya función será coordinar el trabajo en territorio, facilitar la articulación interinstitucional y contribuir a la sistematización de las experiencias. Este equipo tendrá un rol clave en la construcción de memoria del trabajo universitario en Casavalle, así como en la incorporación de nuevos docentes y estudiantes a las distintas líneas de acción.

La propuesta del NAT pone un fuerte énfasis en la inserción de la Udelar en los espacios de coordinación ya existentes en el territorio. En particular, se plantea la importancia de fortalecer su participación en el Consejo Casavalle, un ámbito interinstitucional que reúne a organismos nacionales, departamentales y locales, junto con actores sociales y comunitarios.

Asimismo, se reconoce como interlocutor central a la Mesa Intersocial del Plan Cuenca Casavalle y al Plenario de Vecinos, en tanto expresiones organizadas de la comunidad. Desde esta perspectiva, la Universidad no solo busca aportar desde sus funciones sustantivas, sino también aprender de las experiencias y saberes construidos por los propios actores locales.

Otro aspecto relevante es la articulación con las Brigadas Solidarias del PIT-CNT, en las que participan trabajadores de distintos sindicatos y que ya desarrollan acciones conjuntas con programas universitarios como el Apex y el Programa Integral Metropolitano (PIM). La incorporación de estas brigadas al Nodo se plantea como una oportunidad para fortalecer el trabajo colaborativo y ampliar el alcance de las intervenciones.

Por su parte, el prorrector Miguel Olivetti señaló que la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de fortalecimiento de los programas integrales de la Universidad. En ese marco, explicó que se ha presentado una propuesta al Rectorado y al Consejo Directivo Central (CDC) para la asignación de recursos que permitan financiar cargos docentes vinculados tanto al NAT en Casavalle como a otras líneas de trabajo, como el programa en contextos de privación de libertad.

En paralelo, se manejan posibilidades para dotar al Nodo de un espacio físico en el territorio, lo que contribuiría a consolidar la presencia universitaria en Casavalle. Entre las opciones mencionadas se encuentran la utilización compartida de la Policlínica Veterinaria Barrios Unidos, con larga trayectoria en la zona, y la eventual disponibilidad de infraestructura en la Policlínica Misurraco, en coordinación con ASSE.

Scroll al inicio