El 9° Congreso de Extensión Universitaria de la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM): «Extensión y sociedad: diálogos emancipatorios para construir lo común» se desarrolló en Montevideo los días 7, 8 y 9 de octubre. Este congreso tuvo lugar en distintas sedes de la Universidad de la República, Uruguay, con más de 3000 inscriptos en las diversas actividades que evidencian la potencia y la necesidad de los encuentros colectivos.
Se presentaron 779 ponencias, 42 audiovisuales, 73 talleres y 51 propuestas que innovaron en otros formatos de intercambio, provenientes de 8 países de la región: Uruguay, Brasil, Argentina, Paraguay, Chile, Costa Rica, Bolivia y Colombia.
El congreso de Extensión permitió transitar por diferentes espacios universitarios, hacer recorridas territoriales, intercambios y conferencias, para abordar en profundidad los ejes temáticos: Extensión e Integralidad: experiencias y desafíos teórico metodológicos; Derechos humanos y Políticas públicas; Extensión, Movimientos y Luchas Sociales; Feminismos, prácticas antirracistas, anticapacitistas y decoloniales; Comunicación, arte y cultura; Abordajes en salud comunitaria/colectiva; Cuestión ambiental, hábitat y conflictos territoriales.
En tiempos de avance del pensamiento conservador y reaccionario, en contextos, de crueldad y discriminaciones múltiples que afectan profundamente a los sectores populares a nivel mundial y en la región, el Congreso buscó ser un espacio de intercambio entre integrantes de las universidades junto con las organizaciones sociales y sectores populares de la región para generar y compartir perspectivas de la sociedad, sus conflictos, luchas, resistencias, propuestas y sueños en clave dialógica y participativa, además de reafirmar la función y el compromiso social organizado de la universidad.
Como parte de las contextualizaciones compartidas, asistimos a un proceso de crisis civilizatoria en la que se avasallan los derechos conquistados a través de las luchas. En este sentido, es preciso reafirmar un posicionamiento universitario que involucre la restitución de una mirada crítica hacia las acciones que atacan el desarrollo de la vida y la organización social.
Las universidades públicas de la región, junto a las organizaciones y movimientos sociales, se constituyen en espacios sustantivos para la transformación efectiva y afectiva, en pos de la democratización del conocimiento, que recupere el sentido de lo público y de la educación como un común a preservar y potenciar, al promover una formación crítica, transformadora y sentipensante que se forja dentro y fuera de las aulas en diálogo con los actores territoriales y la sociedad en su conjunto. La extensión crítica y transformadora se teje en los intercambios entre docentes, estudiantes e integrantes de organizaciones sociales, e invita a asumir los desafíos para fortalecer los procesos de territorialización y curricularización de la extensión a todos los niveles de las instituciones.
En el transcurso del 9º Congreso se reflexionó sistemáticamente sobre la relación y el diálogo de la extensión en la sociedad en busca de recuperar la potencia de lo colectivo en tiempos de desprecio por la vida y su mercantilización creciente. Se trata de colocar la vida en el centro, reflexionar sobre las estrategias que permiten sostenerla y ampliarla, que reconozca las tramas comunitarias que se componen y recomponen en múltiples ámbitos del acontecer local, nacional e internacional.
En este sentido, la participación estudiantil en los procesos extensionistas y en el desarrollo de prácticas integrales junto a las organizaciones sociales es una parte constitutiva, esencial y transformadora de las trayectorias educativas para quienes se forman en las universidades públicas y asumen la función social del conocimiento crítico en nuestras sociedades desiguales e injustas.
La extensión reivindica los derechos y aprendizajes que provienen desde los movimientos campesinos, afrodescendientes, pueblo originarios, comunidad LGTBQ+, feminismos, ambientalismos, sindicatos y trabajadores y trabajadoras organizadas, cooperativas, luchas de las organizaciones de personas en situación de discapacidad en Latinoamérica, y todos los movimientos y organizaciones de corte emancipatorio con los cuales trabaja la Universidad Pública Latinoamericana.
En conclusión, el congreso aportó a profundizar y consolidar las tareas centrales de las universidades, en el marco de la crisis civilizatoria en curso. Asimismo, reafirmó su compromiso con la formación integral, la producción de conocimiento crítico en diálogo con los sujetos colectivos que participan de esa producción y con el imperativo ético-político de poner a la educación superior al servicio de nuestros pueblos y sus necesidades.





