El informe “Entramados comunitarios y Solidarios para sostener la vida frente a la pandemia -Ollas y merenderos populares en Uruguay 2020” fue hecho por el Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS) y el Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio. Asimismo, recibió la colaboración del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales y la Comisión Técnica Asesora-AEBU. Además, el informe recibió el apoyo del Convenio de AEBU con colaboración de FESUR, Profundación y la Unidad de Extensión-FCS.
Debido a la emergencia sanitaria y las medidas de reducción de movilidad, organizaciones (ya existentes o no) empezaron a movilizarse para recaudar donaciones, armar ollas o merenderos populares, para enfrentar algo que se profundizaría la crisis alimentaria.
Asimismo, el informe se realizó con un abordaje interdisciplinario, en otras palabras, desde distintas disciplinas, como la antropología, comunicación, economía y sociología. El documento analiza el fenómeno de las ollas populares y merenderos a nivel nacional, tanto cuantitativamente como cualitativamente. De los casos registrados el 41% eran de Montevideo y el 59% del resto del país. Además, de los casos encuestados el 60% funcionaba como olla, el 33% como olla y merendero y el 7% como merendero. El informe refleja que en promedio las ollas populares funcionan tres días a la semana con 180 porciones por día. Mientras que los merenderos funcionan tres días a la semana con un promedio de 124 porciones por día.
Teniendo en cuenta sus organizadores/as, a nivel nacional, el 43% son colectivos de vecinos, el 15% son de carácter familiar y 11% clubes deportivos y sociales, equipos deportivos o cantinas de los clubes.
De la misma manera, ollas y merenderos ya existentes antes de la pandemia representan el 7%, sindicatos y grupos de trabajadores son el 6%, comercios locales (principalmente panaderías y rotiserías) son el 4%, colectivos militantes sociales (ej: redes feministas, radio comunitarias, colectivos trans, etc) son de 3%.
A su vez, los centros culturales y los colectivos artísticos representan, cada uno, el 3% de los casos registrados. Las cooperativas de viviendas el 2%. Las ollas y merenderos que son de partidos políticos, ONGs, instituciones religiosas, grupos de voluntariado-beneficencia, y de comisiones de padres y/o docentes de instituciones educativas, son menor al 2% en cada caso.
Por otro lado, semanalmente alrededor de 6.100 personas estuvieron detrás de la organización de las ollas populares/merenderos durante el periodo estudiado. Siendo 57% mujeres, 42% varones y 1% otras sexualidades-identidades (bisexuales, transgénero, intersexo, queer y otras).
Asimismo, la división por edad de las personas organizadoras es la siguiente: 4% son menores de 17 años, 55% tienen entre 18 y 39 años, 35% entre 40 y 59 años y 6% tienen más de 60 años.
Los principales donantes de las ollas populares son vecinos, le siguen los comercios locales, donantes particulares, sindicatos, entre otros. Y por el otro lado, el informe destaca que el 51% de las ollas populares y merenderos están integrados a una red de ollas populares o están en coordinación con otras ollas/merenderos.
También, el informe aborda el posible futuro de las ollas populares y merenderos luego de terminada la emergencia sanitaria. El 35% están interesados o ya están desarrollando proyectos o propuestas, siendo los dos más mencionados un merendero/comedor y un centro comunitario (talleres, de apoyo escolar, biblioteca, etc).
Dentro del análisis cualitativo se abordó lo comunitario, lo sindical y lo empresarial. De lo comunitario se habló sobre la Coordinadora Popular y Solidaria (CPS) “Ollas por vida digna”. El 9 de agosto de 2020 se reunieron en la sede central de la Federación Uruguaya de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM). Se dividieron en tres grupos temáticos para dialogar sobre: insumos y necesidades de las ollas, coyuntura económica y política del país y el marco organizativo para afrontar las necesidades. La CPS es reconocida por otros actores populares e instituciones gubernamentales. En el 2021 la CPS siguió funcionando e incorporó otras redes de Montevideo y departamentos del interior (Durazno, Rocha, Salto).
Mientras, los sindicatos se organizaron de distintas maneras. Un ejemplo es la red de ollas sindicales: Contagiando Solidaridad, conformada por diferentes sindicatos y otros actores sociales (ej: gremios estudiantiles). Hubo entre 15 y 20 ollas organizadas por sindicalistas y había afiliados que participaban en otras ollas. Las tareas eran apoyo de materiales y organización política.
También se analizaron los siguientes actores: Canastas.uy, Uruguay Adelante, REDALCO y Techo Uruguay. Canastas.uy entregaba canastas a las ollas, organizaciones educativas y barriales. Involucró a sus pares empresariales, madres y padres de colegios, vecinos. En octubre de 2020 cesó su actividad porque desde Canastas.uy se consideró que estaban implementando “canastas asistenciales”. Planteó hacer programas de alimentación saludable en las escuelas y que el sector privado genere puestos de trabajo.
Uruguay Adelante, surgió en la pandemia y “es la unión de voluntades para tratar de generar un país mejor” según Santiago Pérez, Director Ejecutivo de Uruguay Adelante. El lanzamiento fue el 27 de julio del 2020 en Montevideo Beer Company Punta Carretas. El plan consistía en entregar kits de alimentos a ollas populares y merenderos.
REDALCO existe desde 2016, su tarea es recuperar las frutas y verduras que eran desechadas en el Mercado Modelo pero que eran aptas para el consumo. REDALCO entregó primero frutas y verduras, y después solo verduras a ollas populares. Se articuló con sindicatos, el sector empresarial, la CPS.
Techo Uruguay al igual que REDALCO, ya existía antes de la pandemia y tuvieron que cambiar su modo de trabajo debido a la emergencia sanitaria. Techo se articuló con Canastas.uy para abastecer diferentes ollas.

 

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También dejamos el informe de diciembre 2020 Aquí