Henri Lefebvre y la producción del espacio: entramados de resistencia al capitalismo
Uruguay, Montevideo, del 27 al 30 de mayo de 2020

Antecedentes

En mayo de 2016, un grupo de estudiantes de doctorado del Posgrado de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México, constituyentes del seminario permanente Producción del espacio, organizó un seminario internacional titulado “La producción del espacio y la actualidad del pensamiento de Henri Lefebvre”, cuyo objetivo era debatir la obra del autor en el marco de su 25° aniversario luctuoso. En ese momento se buscó insistir sobre la pertinencia del autor en los marcos de interpretación crítica de las ciencias sociales, ello con el impulso de la publicación en español de su obra magna La Producción del Espacio (2013). Este evento permitió que se conocieran e intercambiaran diversas ideas entre jóvenes investigadores y especialistas lefebvrianos mexicanos y franceses. De ahí surgió el proyecto de ampliar este esfuerzo, y fue así que se organizó un segundo encuentro, en mayo de 2018, bajo el título “Coloquio Internacional El Derecho a Lefebvre”, en l’Université de Caen-Normandie en Francia. En esa ocasión, se contó con dos objetivos principales: por un lado se orientó a conmemorar el 50° aniversario del mayo 1968 y de la publicación del Droit à la Ville (1968a). Complementariamente, se buscó reivindicar –en su país natal– la obra e influencia de un autor que, más allá de su perspectiva revolucionaria, sus aportes son fundamentales para entender el capitalismo contemporáneo.
En este segundo encuentro, que contó además con la participación de italianos, uruguayos, belgas y españoles, se discutió a profundidad algunas interpretaciones erróneas respecto del proyecto del autor. Estas posturas no son nuevas. Por ejemplo Jean-Pierre Garnier y Denis Goldschmidt mostraron en 1978 cómo la reivindicación social del derecho a la ciudad escrita por Lefebvre (1968a), diez años después de la publicación del libro, fue recuperada por las políticas urbanas de los años setentas. La cuestión del derecho a la ciudad, no obstante, no puede disociarse de una crítica radical de la producción del espacio, de la vida cotidiana y del
Estado. Hoy, este “derecho” a la ciudad es utilizado por investigadores para describir dispositivos de pacificación social y encontrar un eco dentro de las movilizaciones
“ciudadanas” inscribiendo el movimiento social en perspectivas cogestionarías, como advertía Lefebvre (1968b), y su heredero René Lourau 1 a través el desarrollo del llamada análisis institucional.
Finalmente, este evento dio pie para consolidar los intercambios, de ahí el surgimiento de la Red Internacional de Estudios sobre la Producción del Espacio (RIEPE) 2 , integrada por estudiantes, docentes y militantes inquietos en el análisis de la obra de Lefebvre, pero a su vez, inspirador de otros proyectos que resistan y busquen alternativas al modo de producción dominante.

La Producción del Espacio como punto de partida

En esta red de trabajo se coincidió en que la obra de Lefebvre es clave para entender las dinámicas de la enajenación, como algo siempre inacabado y en restructuración perpetua (Echeverría, 2006). En esta perspectiva, se entiende la Producción del espacio como una potente teoría social crítica de la realidad, que permite explicar cómo el capitalismo sobrevive al producir un espacio que le garantice las condiciones de su propia reproducción (Lefebvre, 1974). Esto implica entender cómo el espacio es abstraído al mundo social, de la misma manera que los procesos de cosificación y mercantilización. Así mismo este espacio abstracto se volvió el contexto material de nuestras vidas. Esto significa, entre otras cosas, que vivimos inmersos en un espacio producido que esconde la intencionalidad de su producción, para mantener las relaciones de poder y de explotación de una mayoría por y para una minoría. Así el espacio del capital es engañoso ya que mientras intenta presentarse como una tendencia de la forma natural de la reproducción social, en realidad asume la forma del valor (Echeverría, 1984), situación que irremediablemente se orienta al deterioro de nuestros medios de existencia naturales y, por lo tanto, atenta contra nuestra reproducción social-natural”.
Siguiendo a Echeverría (2006), renovar y profundizar el pensamiento de la enajenación es el principal aporte que realizó Lefebvre. Le dio un giro a la interpretación clásica marxista de la enajenación, ya que incorpora lo posible dentro de lo imposible y viceversa: “estar alienado, no es «volverse otro». Es verse a sí mismo y encontrarse atado, bloqueado, impedido de ir hacia lo posible” 3 (1970c: 179). Bajo su tenaz interpretación, lo planteado por Marx en torno a la producción de “cosas” se robustece, ya que en Lefebvre el concepto de producción no se reduce al acto de producir cosas en el espacio, sino a la producción del espacio en tanto que
realidad subjetiva y objetiva que contribuye a configurar la falsa conciencia. Es a través del espacio que el capitalismo impone su lógica social.

Ejes de trabajos

Así, los ejes de trabajo propuestos buscan entender cómo se manifiesta “espacialmente” la enajenación y la reproducción del capital así como buscar pistas concretas de superación de este modelo destructor de la vida. Estos ejes significan un primer intento de estructuración de una red todavía informal. Algunos aspectos planteados no son necesariamente nuevos y pueden representar carencias nuestras o problemas que queramos resolver, es el caso del eje E, como “extra”. Además, la compartimentación en estos ejes podrá tal vez parecer superflua en algunos momentos dados que son potencialmente todos transversales. Con el objetivo de entender cómo se manifiesta espacialmente la enajenación y la reproducción del capital, así como buscar pistas concretas de superación de este modelo destructor de la vida, se proponen cinco ejes de trabajo.
A. La relación rural-urbana y la abstracción del espacio.
A través del filtro de la crítica a la vida cotidiana (entre otros: Lefebvre, 1947; 1968c) y de manera complementaria a sus primeros trabajos de sociología rural (Lefebvre, 1963; 1970a), Lefebvre dio cuenta de la urbanización del mundo (1970b) y desarrolló su teoría del espacio social y de su producción. ¿Cómo esta teoría permite comprender una sociedad global siempre más urbanizada y en qué medida esta dinámica puede ser el reflejo de una estrategia de las clases dominantes para mantener su hegemonía? Este eje invita primero a superar el fetichismo de la forma espacial (rural, urbana) y cuestionar la importancia de la estructura social y de las funciones en la definición de los espacios. ¿Así, como utilizar el pensamiento lefebvriano para entender mejor las mutaciones del continuum rural-urbano dentro de la hegemonía capitalista? ¿En qué medida la urbanización del capital sigue avanzando sobre lo rural? ¿Cómo caracterizar a las dinámicas de metropolización, sino por su aguda atomización de lo social y sus dinámicas centrífugas de expulsión de los pobres siempre más lejos en las periferias? Además, si Lefebvre resaltó el papel central del capital en la producción de la morfología espacial, también cabe ampliar el estudio a las influencias de las lógicas colonialistas y/o patriarcales en estos procesos de producción (Kipfer, 2019).
En este eje se busca a la vez hacer el vínculo entre el proceso de urbanización y las dinámicas de desposesión de los mecanismos de producción del espacio. Estrategia de clase, organización de la producción, tecnocracia, poder político, son tantas pistas que combinar para captar la complejidad de los procesos de sustracción (abstracción) del espacio a los pueblos.
B. Subjetivación y enajenación en la totalidad capitalista.
Siguiendo de cerca al eje precedente y a las influencias de las transformaciones materiales en las prácticas sociales, Lefebvre revela a través de la producción del espacio la unicidad del mundo subjetivo y objetivo porque no puede haber representaciones fuera de la experiencia concreta. Por lo tanto, no invalida la posibilidad de tener representaciones “mistificadas” o de desarrollar una falsa conciencia, resultante principalmente de tensiones en el campo de las representaciones. Existe una batalla interminable entre el espacio concebido de las instituciones oficiales, siempre dominante, y el espacio vivido, él del sujeto, siempre dominado. Y que la dominación sea o no sinónimo de la hegemonía de Gramsci, esencialmente político-cultural, no se puede desvincular del espacio percibido, es decir del espacio en tanto herencia material, que con los resortes económicos contemporáneos de cada época, condicionan las prácticas sociales. Nuestro espacio vivido es, entonces, aplastado por la especulación y el poder de lo concebido y la imposibilidad de escapar de lo percibido. De esta manera, nos percatamos de una observación clásica del marxismo, la que afirma que economía y política son las dos caras de la misma moneda. La dominación política es entonces indisociable de la explotación económica y esta interpretación nos lleva a proponer este segundo eje de reflexión acerca de la dimensión material de la dominación política y cultural.
Este eje invita a exponer trabajos que vinculan como los procesos de subjetivación política como la enajenación tienen una dimensión material y geográfica.
Fuera de lo teórico, en este eje el problema plantea el individuo moderno frente a la totalidad del mundo, éste siendo el punto de partida de su construcción como sujeto. Esta toma de conciencia es la que “mata a dios”, pero también que nos pone infinitamente pequeños frente al infinitamente grande universo. Dimitir frente a la totalidad es el nihilismo pasivo de Nietzsche y que parece ser promovido dentro de la “posmodernidad capitalista”.
Efectivamente dentro del capitalismo mundializado, la fragmentación social operada por la promoción del relativismo cultural y la mercantilización de la cultura, desató y renovó la competencia liberal (Harvey, 1998), al mismo tiempo que hace volver inoperante a la crítica social. Este contexto, es decir la circulación de un enorme volumen de información así como lasaturación de signos en el espacio, son características fundamentales de la época que deben ser tomados en cuenta para la comprensión de los procesos de enajenación y subjetivación.
C. Estado, instituciones y vida cotidiana.
Siguiendo a Marx, Lefebvre dirigió una crítica radical del Estado a favor de su degeneración. Para él, el Estado tiene la doble función de homogeneización y separación. Homogeneización del espacio y el tiempo de los seres a través de sus etapas y relevos institucionales; separación de los hombres y de la política (alienación política). Así la crítica de la vida cotidiana viene directamente como una crítica del Estado porque, según él, es atravesada por lo no-estatal. La espontaneidad y la creatividad de los individuos en el cotidiano pueden destituir, de manera temporal o más permanente, la autoridad de las instituciones sobre la vida de los seres humanos. En este sentido, la vida cotidiana es el espacio-tiempo de la diferencia: es el lugar de la lucha contra la homogeneización. Las luchas por la liberación del territorio, pensando en lo que pasó en Chiapas en México o más recientemente en Francia en la ZAD, ilustran esta crítica de las instituciones dominantes. Más allá de las modalidades ofensivas de la lucha, se trata de producir contra-mundos. Estos rompen con la homogeneización estatal y mercantil y dibujan fragmentos de utopías pos-capitalistas mediante el establecimiento de una nueva vida cotidiana.
Lo dicho anteriormente aclara por qué seguidores de Lefebvre como Lapassade y Loureau han desarrollado el análisis institucional no sólo como un campo de estudio, sino también de intervención sociológica. Efectivamente, la institución, en tanta cristalización de lo social, está íntimamente relacionada con la formación de espacios-tiempos sociales. Así, proponer un eje sobre la relación entre el Estado y las dinámicas de institucionalización implica mucho más que comprender el papel de las instituciones, sino entender dónde nos ubicamos como investigadores y docentes y cómo podemos actuar desde nuestras situaciones.
Si éstas reflexiones invitan a cuestionar el actuar del investigador, su objetivo principal es analizar el rol del Estado en la producción del espacio y del tiempo así como cuestionar y profundizar las acciones que realizan las instituciones. Así, se pueden retomar preguntas clásicas y prolongar el análisis: ¿Qué es el Estado y cuál es la especificidad histórica que adquiere en la actualidad? ¿Cuáles son las contradicciones inherentes a las fuerzas políticas para imponer la normalidad del Estado? ¿Es solo el Estado quien tiene la capacidad de poner forma de toda la articulación social? ¿Al institucionalizarse, los movimientos sociales no toman el riesgo de su recuperación y pacificación por parte del Estado?
D. Movimientos sociales, diferencia y  producción  del  espacio.
El encuentro tiene como finalidad generar un espacio de discusión acerca de una obra tan rica y potente para incidir sobre nuestra realidad, y no convertirnos en los mejores intérpretes de Henri Lefebvre. En este sentido, el cuarto eje de trabajo transita en intercambiar y debatir con organizaciones sociales tanto a nivel de Uruguay como también a nivel regional, sobre las diversas formas de transformar el espacio rural y urbano, inspiradas bajo una praxis revolucionaria de transformación de nuestra sociedad, siendo las organizaciones sujetos colectivos en donde la producción del espacio sea un insumo inspirador.
Por un lado, queremos recordar que en el encuentro de 2018, varias ponencias denunciaron al inmovilismo de las academias y se concordó de “manera natural”, que como científicos inspirados por la obra de Lefebvre, no hacíamos ciencia como un oficio puramente intelectual ni solo por amor al saber, sino para darle sentido una práctica transformadora. En este sentido, surgen algunas interrogantes tan básicas como nunca resueltas, ¿Cómo la universidad puede servir a potenciar no solo la crítica sino el actuar transformador? ¿Cómo potenciar la articulación entre universidades y/u organizaciones sociales y cuáles son los mecanismos de dominación que limitan tales cooperaciones?
Por otro lado, este eje quiere recordar la necesidad de hacer converger a muchos sectores de la sociedad en la convergencia de las luchas por la defensa de la vida vulnerada por el orden existente y esto a pesar de nuestras diferencias. En un contexto de mutación del capitalismo las distintas luchas que emergieron desde el 1968 han aclarado que el sujeto revolucionario no se limita al obrero, sino que es múltiple. De la misma manera que la enajenación se renueva siempre, el sujeto revolucionario está siempre en devenir. Entonces ¿Cómo hacer para que esta multiplicidad de sujetos inconformes no ceda a la tentación del confortable encierro identitario? ¿Cómo hacer en encontrar sujetos distintos sin la creación de espacios dedicados, e incluso aceptar que en tales encuentros se producen diferencias? De la misma manera que el concepto de espacio abstracto es poco usado, el de espacio diferencial lo es igualmente, sin embargo parece estratégico, ¿se puede producir espacios otros sin diferir? La actualidad del capitalismo y el avance del desastre hace necesario buscar los puentes y las articulaciones necesarias para producir estos espacios diferenciales.
E. (Extra) – Influencias y lecturas lefebvrianas.
Lefebvre fue sin duda un personaje atípico. Su pasaje por el partido comunista francés lo hizo defender los grandes aparatos para luchar contra el capital, no dudaba en criticar desde dentro y desde su a la izquierda (Hess, 1988). Este conflicto latente en su vida no es solo una cuestión de carácter y de su aparente pasión por la provocación, sino por una inmensa curiosidad y un rigor filosófico que le empujaba a leer autores claves de todo índole, no para aprobarlos sino para entender cómo construyen su pensamiento y cómo llegan a dominar una época a pesar de su falsedad objetiva. Contrariamente a numerosos marxistas, no dudó en explorar y leer a números autores claves de distintos horizontes y no solo para criticarlos. En la Producción del espacio, se puede apreciar el uso de muchas autores de filiación distinta, entre otros Nietzsche, Einstein, Leibniz y por supuesto a Marx.
Así, mediante este eje, se pretende discutir los encuentros y desencuentros, las influencias y/o las críticas, que Lefebvre tuvo con respecto a varios autores. Ya abrimos la discusión respecto a la obra de Nietzsche con el nihilismo. Sin embargo, la dominación nunca es completa se puede incidir sobre la realidad en movimiento lo implica que existe también un nihilismo activo, como lo explicaba el autor. Entonces, entre numerosas preguntas que nos podemos plantear en relación a la influencia de Nietzsche en el marxismo de Lefebvre ¿Cuáles son las coincidencias entre totalidad y nihilismo, o entre las fuerzas sociales de Nietzsche y la concepción del espacio de Lefebvre? Todo un eje de trabajo que nos debería permitir entender en qué medida la lectura del primero por el segundo le permitió tener una lectura específica de Marx.
Si parece que Lefebvre hizo encontrar a Marx y Nietzsche, también hay desencuentros que no nos quedan todo claro. Por ejemplo varios colegas se interesan en las proposiciones teóricas provenientes de la Escuela de Frankfurt. Particularmente sería interesante que se pudiera profundizar sobre la crítica que hace Lefebvre a los fundadores de la Escuela en quienes ve un cierto “pesimismo” con respecto a la superación de la enajenación social que la sociedad industrial capitalista ha conseguido, y que incluso lo llevan a calificar a la Teoría Crítica como “una versión empobrecida del marxismo”.

Bibliografía:

  • Echeverría, B. (2006). “Lefebvre y la crítica de la modernidad”, Veredas, 7(12), pp. 33-37.
  • Echeverría, B. (1984). El discurso crítico de Marx. México: Ediciones Era.
  • Garnier J-P. & Goldschmidt D. (1978). La Comédie Urbaine. Paris : Maspero.
  • Hess R. (1988). Henri Lefebvre et l’aventure du siècle. Paris : A.M. Métailié.
  • Kipfer S. (2019). Le temps et l’espace de la (dé)colonisation. Dialogue entre Frantz Fanon et
    Henri Lefebvre. Paris: Eteroptia/Rhizome, p. 257.
  • Lefebvre H. (2013). La Producción del Espacio. Madrid: Capitán Swing.
  • Lefebvre H. (1970a). Du rural à l’urbain. Paris: Anthropos.
  • Lefebvre H. (1970b). La révolution urbaine. Paris : Gallimard, Collection “Idées”.
  • Lefebvre H. (1970c). Le manifeste différentialiste. Paris: Gallimard, Collection “Idées”.
  • Lefebvre H. (1968a). Le droit à la ville. Paris : Ed. du Seuil.
  • Lefebvre H. (1968b). L’irruption. De Nanterre au sommet. Paris: Antrhopos.
  • Lefebvre H. (1968c). La vie quotidienne dans le monde moderne. Paris: Gallimard.
  • Lefebvre H. (1963). La vallée de Campan – Étude de sociologie rurale. Paris: PUF.
  • Lefebvre H. (1947). Critique de la vie quotidienne. Paris: L’Arche.
  • Lourau R. (1977). Le gai savoir des sociologues. Paris: UGE.

Proponer una ponencia:

La propuesta de participación consta de dos componentes: el primero, el resumen de la ponencia, escrita en 500 palabras; el segundo, la trayectoria del participante resumida en 250 palabras (de su formación, investigación y/o experiencia laboral relacionada con conceptos movilizados en la obra de Henri Lefebvre). Los idiomas de ambos resúmenes como de la presentación oral deberá ser en español o francés.
Mandar su propuesta a: riepiproducciondelespacio@gmail.com
Requisitos de aprobación: El resumen y la trayectoria de los autores deberán estar vinculados al contenido de cada uno de los ejes y se valorará las propuestas, que basen sus reflexiones en casos de estudios concretos en diálogo directo con la teoría, no cayendo en forzar la realidad para que quepa en la teoría, sino buscar el análisis dialógico entre la realidad y la teoría.

Calendario:

  • Fecha límite para recepción de resúmenes: 01 de febrero.
  • Respuesta de aceptación: 28 de Febrero.

Comité Científico:

  • Ceroni, Mauricio, geografía, CUR, Udelar (Uruguay)
  • Garnier, Jean-Pierre, sociología, antiguamente ESA Paris (Francia)
  • Hess Rémi, ciencia de la educación, antiguamente Paris 8 (Francia)
  • Kipfer, Stefan, geografía-ciencia política, Universidad de York (Canadá)
  • Le Roulley, Simon, sociólogo, CERReV, Unicaen (Francia)
  • Espinosa Hernández, Rolando, geografía, Posgrado de Geografía, UNAM (México)
  • Nisivoccia Emilio, Aquitectura, FADU-UdelaR (Uruguay)
  • Pérez, Marcelo, ciencia política, PIM, Udelar (Uruguay)
  • Salinas Luis Alberto, geografía, Instituto de Geografía, UNAM (México)
  • Olivera, Patricia, geografía, FFyL, UNAM, (México)

Comité Organización:

  • Fernández Lucía, FADU-UdelaR (Uruguay)
  • Pérez, Marcelo, PIM, Udelar (Uruguay)
  • Alves Juan, PIM-Udelar (Uruguay)
  • Abbadie Lucia, PIM-Udelar (Uruguay)
  • Carvajal Juan, ANEP-Secundaria (Uruguay)
  • Ceroni Mauricio, CUR-Udelar (Uruguay)
  • Logiuratto Lorena, FADU-UdelaR (Uruguay)
  • de Souza, Lucio, FADU-UdelaR (Uruguay)
  • Machado, Gustavo, FCS-UdelaR (Uruguay)
  • Silly, Maxence, CERReV, Unicaen (Francia)
  • Lariagon, Renaud, ESO-Angers, UA (Francia)
  • Marie dit Chirot, Clément, ESO-Angers, UA (Francia)
  • Torris Guevara Gustavo, geografía, Posgrado de Geografía – UNAM (México)
  • Pérez Tapia, Luz Vanessa, geografía, Posgrado de Geografía, UNAM (México)
  • Serrano Sánchez, Alejandro, geografía, FFyL, UNAM (México)

Convocan:

  • Universidad de la República (Uruguay)
  • Universidad de Caen-Normandía (Francia)
  • Universidad de Angers (Francia)
  • Universidad Nacional Autónoma de México (México)

Organizaciones participantes:
ESO-Angers, CERReV, MRSH-Caen, Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam).

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