Espasandín explicó que la campaña está en línea con lo que se viene trabajando en la Universidad con la conformación de una Comisión de Cuidados a nivel central, con el desarrollo de los espacios de recreación y de cuidado que se han multiplicado en los distintos servicios, las salas de lactancia, la revisión de las licencias y con la adecuación de las normativas para promover la corresponsabilidad.

Indicó que es necesario hablar de la corresponsabilidad fundamentalmente en dos niveles. Al interior de los hogares, esto se relaciona con el reparto equitativo de las tareas de cuidado y domésticas entre los distintos integrantes del hogar, con un pacto intergeneracional pero también fundamentalmente con la asunción por parte de los varones de la responsabilidad sobre estas tareas y este trabajo. También se debe pensar la responsabilidad a nivel de la comunidad y del Estado, porque «el cuidado tiene que desfamiliarizarse, se habla de sacarlo de los hogares y que toda la sociedad asuma un compromiso en la temática de cuidados», afirmó. En este sentido, agregó que «los seres humanos somos seres dependientes, siempre en algún momento de nuestra vida dependemos de otros para sobrevivir: cuando estamos enfermos precisamos que alguien nos cuide, puede ser algo temporal o permanente; cuando somos personas mayores, cuando somos niños, cuando transitamos una discapacidad; siempre somos interdependientes, dependemos de otros para nuestro desarrollo, para nuestra supervivencia».

También desde la Universidad se promueve la corresponsabilidad porque «los cuidados deben ser puestos en valor, reconocidos como algo sustancial que es la base de la vida: si no se realiza este trabajo, que es no remunerado, rutinario, invisible, y no lo repartimos equitativamente, esta división sexual del trabajo genera justamente más desigualdad. Porque las mujeres invertimos horas en realizarlo y eso a veces no nos permite o nos obstaculiza para desarrollarnos profesional y académicamente, vemos interrumpidas o enlentecidas nuestras trayectorias, a veces las abandonamos, porque no existen mecanismos para que nosotras podamos conciliar nuestras vidas personales con nuestras vidas como trabajadoras, como investigadoras, docentes, o estudiantes», señaló Espasandín.

Por tanto el compromiso a nivel institucional es «poner a los cuidados en el centro, visibilizarlos y sensibilizar sobre su importancia; considerando el cuidado como un derecho: el derecho a cuidar y el derecho a ser cuidados». En ese marco, la CAEG junto a la Comisión de Cuidados generaron una campaña de sensibilización en coordinación con Rectorado, la Unidad de Comunicación de la Udelar y el Prorrectorado de Gestión. Se generará un spot y se colocará un banner en la entrada del edificio central de la Universidad. También se prevé realizar una mesa de intercambio con autoridades en los primeros días de abril. En la ocasión, estarán presentes Karina Batthyány y Soledad Salvador, dos referentes de la temática, para «conversar con las autoridades, debatir e intercambiar para generar acciones y políticas para una Universidad más corresponsable».

Sobre las actividades proyectadas para el resto del año en la temática de género, Espasandín comentó que además de una articulación con la Comisión de Violencia, Acoso y Discriminación está previsto seguir expandiendo el Modelo de Calidad con Equidad de Género (MCEG) de la Udelar. Hay varios intereses y adhesiones de servicios a nivel central, lo que generaría una expansión importante del modelo, esto es: «transversalizar la perspectiva de género, generar institucionalidad con comisiones, comités de género y equipos de igualdad dentro de la propia Universidad». En 2021 cuatro facultades auditaron el Nivel 1: Compromiso del MCEG, otras vienen trabajando y estarían en 2022 en condiciones de auditar ese nivel y el Nivel 2: Implementación del Modelo. Además, Espasandín agregó que este año la capacitación modular en género de la CAEG tendrá una edición en cada semestre del año. 

 

Fuente: Portal Udelar